Archive for the ‘ No mam… ’ Category

Adiós, au revoir, bye!

-¿Apenas regresas y ya te vas?

-No, es un título que hace referencia a lo que ha pasado con el tan llevado Brexit

-Ah, te estás haciendo el chistosito…

-Pues no necesariamente, pero esto de la salida de la Gran Bretaña de la Unión Europea me puso a pensar que algunas cuestiones dentro de una democracia NO (así en mayúsculas) se deben decidir en referenda.

-¿Por?

-Simplemente porque por ello elegimos a los políticos, para que tomen las decisiones de gobierno. Claro que hay otras decisiones que se pueden someter a un referendum, pero otras, como la pertenencia a una unión económica, supondría un proceso de ponderar los pros y los contras y con base en esa ponderación, tomar la decisión.

-Bueno, pero ya ves que ciertos políticos de acá todo lo quieren resolver con referenda…

-Si, pero eso lo hacen para hacerte creer que son “incluyentes” o “híper-democráticos”, pero al final nos dejan la decisión a los ciudadanos, los cuales a veces no estamos tan informados para tomar esa decisión…

-Pero entonces estás suponiendo que ellos si lo están…

-Mmm… ¿Quién juega los cuartos de final de la Euro?

Profesional

La definición de la palabra es como sigue: “Un profesional es quien ejerce una profesión (un empleo o trabajo que requiere de conocimientos formales y especializados).”

Ser profesional también es: “La calificación de profesional no sólo está vinculada a los conocimientos o al título habilitante, sino que también puede hacer referencia al compromiso, la ética y la excelencia en el desarrollo de las actividades laborales o de otro tipo.”

Y en el párrafo anterior subrayo ética por lo que me pasó recientiemente.

Resulta que por motivos de trabajo, tengo que trabajar desde una de las localidades que tiene la empresa  en la cual trabajo. Y como en cualquier oficina, siempre hay una persona que trabaja haciendo la limpieza de la misma.

Omito el nombre de la persona porque no es relevante para la historia, sin embargo la llamaré Martha por recientes eventos cinematográficos.

Pues resulta que su servidor, al cual le cuesta mucho trabajo platicar con la gente, en una ocasión a propósito de un parche que traía puesto Martha en su ojo izquierdo, se puso a indagar la causa.

Martha, sin empacho alguno, me contó que sufre de glaucoma en su ojo, que recientemente la habían operado en el Seguro Social (IMSS) por lo mismo  y que debido a que no había podido conseguir un lente de contacto, le protegieron el ojo con el parche.

Hasta este todo iba bien, siendo yo un completo neófito en aspectos de enfermedades de los ojos, pero luego la historia tomó pa’l monte…

Me dijo Martha: “Fíjese que luego el ojo me duele tanto que no lo soporto. Al preguntarle a la doctora que me operó me dijo que ya no podía hacer nada más y que para quitarme el dolor, tendría que matarme el nervio…”

¿Ya notaron lo que está mal en el párrafo anterior? La susodicha doctora, una “profesional” en su materia, ¡quería matarle el NERVIO OPTICO! ¡Como si el ojo fuera equiparable a un diente! ¡Me carga el payaso!

Acto seguido, y ya instalado en modo metiche, le dije: “Señora, le voy a recomendar a mi médico para que vaya a revisarse ese ojo”. Acto seguido le proporcione los datos esperando que Martha sacara la cita.

Pasaron algunos días y apenas el día de ayer, Martha me comentó emocionada que había ido al médico que le recomendé.

El resultado: la señora “sólo” necesita un transplante de córnea pero su ojo sirve.

¿Notan la diferencia?

El tema del post es de índole médica, pero creo que todos, independientemente del trabajo que desempeñemos, debemos ser profesionales.

No se les olvide, les puede costar un ojo.

Je suis Belgique…

-¿Qué, muy franchute?

-Pues no tanto, pero lo suficiente para iniciar este post…

-Seguramente vas a hacer referencia a lo que pasó hoy por la mañana en Bélgica, ¿cierto?

-Es correcto…

-Pues arráncate…

-OK. Corría el año 2013, prácticamente el final del mes de Abril, cuando fui elegido para trabajar en una propuesta para un proyecto en la Unión Europea. Se hicieron todos los arreglos para ello, y para allá fuí.

-Una de las cosas que me llamó la atención al llegar fue la amabilidad de la gente. La persona que revisó mi pasaporte en el aeropuerto de Bruselas (en la ciudad de Zaventem) fue muy amable y se dirigió a mí en inglés (hacía algunas horas había hecho una escala en el aeropuerto de Newark , New Jersey y la revisión ahí me llevó prácticamente 3 horas)…

-¿3 horas?

-Si, en vez de mandarnos directemante a la zona de embarque después de la primera recepción, nos mandaron a una segunda revisión en una zona donde salimos de la zona de seguridad…

-Pues bien, ¿eh?

-Si, no manches, logística hecha con las patrullas. En fín. En el mismo aeropuerto de Bruselas, hay una zona en donde hay diversos shuttles que te llevan a tu hotel (si tu hotel tiene este servicio y se encuentra cerca de la zona de negocios aledaña al aeropuerto). Nuevamente, el personal bastante amable y todo muy bien.

-La gente del hotel un tanto hosca, pero también amable, como podrás ver una constante: la amabilidad de la gente.

-Ay sí, pero sólo has hablado de gente que te servía, no del común de la gente.

-Pues fíjate que también, tuvimos la oportunidad de convivir con todo tipo de gente y siempre encontramos amabilidad. Considerando que los idiomas preponderantes son el francés y el flamenco, siendo el inglés un idioma usado en ambientes de negocios…

-De las personas con las que tuvimos más contacto, fuera de las personas con las que fuí a trabajar, fueron una familia de turcos que tenían un restaurante de comida típica donde nos hicimos clientes asiduos y un dependiente indio que tenía un minisúper (y no, no era un Kwiki Mart) que nos introdujo al fascinante mundo de las samousas (una especie de gorditas rellenas de verduras o carne con verduras).

-Hago énfasis en ésto, ya que fueron de las personas más amables que encontramos en ese corto tiempo (dos semanas) pero que con los acontecimientos recientes, pueden ser considerados dentro de los perfiles que la policía estará investigando.

-Ufff…

-Es una pena que esto esté pasando en un lugar de donde sólo tengo buenos recuerdos (tanto labolrales como personales y como visitante) y la gente sólo se dedica a vivir la vida.

-Un abrazo y nuestros pensamientos están con la gente de Bélgica.

Nous sommes Belgique.

Amistad vs Trabajo

Voz en off: “Este post está patrocinado por el hijo que tuvieron un cuadro de Dalí y Jackson Pollock… Si, así de abstracto y surrealista…

Primero sentemos las bases:

Cuando quieres hacer algo que está fuera de tus habilidades y que no tienes tiempo de aprender, usualmente contratas a alguien con experiencia y profesional para hacerlo, ¿cierto?

Desde cocinar algún platillo, hacer la limpieza en tu hogar o lugar de trabajo, construir algo, hacer tu puclicidad, llevar un asunto legal, implementar una solución de hardware y/o software, curarte alguna enfermedad, arreglarte la dentadura, etc.

Y si contratas a ese profesional, lo primero que le comentas como cliente es tu necesidad o requerimiento. Posteriormente, acuerdan el precio y las condiciones del servicio/trabajo y lo dejas hacer su trabajo. Al final, recibes el resultado y pagas.

¿Hasta aquí todo bien? El proceso normal, ¿cierto?

Ahora bien, si le añades en la mezcla que tu proveedor circunstancialmente es tu amigo/a, algunas personas creen que tienen alguna ventaja en el proceso anteriormente descrito.

Añaden requerimientos después de lo acordado, re-negocian el precio, modifican las condiciones del servicio, y le están marcando cual árbito de la CONCACAF.

¿Te fijaste? En el párrado anterior no mencioné el pago.

Algunos “amigo/as” se apalancan en la amistad para pedir exigir un descuento, decirte cuánto, cómo y qué cobrarles; y en algunas ocasiones, asumen que su amigo trabajará precisamente “de a gratis”, absorbiendo el costo del servicio/trabajo.

Porque, ¿qué vale más, nuestra preciosa amistad o tu trabajo?

En mi caso, prefiero perder “una amistad” a regalar mi trabajo.

¿Y tú?

Mañana de lunes…

Si tú como yo, vives en la CDMX o en su área metropolitana, tendrás alguna idea del tráfico que se genera en prácticamente cualquier punto geográfico de dicha enmarcación.

Los niveles del tráfico rayan en el rango del apocalípsis zombie, ataque de extraterrestres (a la ID4) o pandemia de lo que gustes… En resúmen, transitar en automóvil por esta bella ciudad es prácticamente un caos (nunca pensé que esta palabra pudiera cuasi sonar a un eufemismo ya que el tráfico es más que caótico), una verdadera hazaña ir del punto A al punto B, por corto que sea el trayecto.

Entonces, si eres de los afortunados como yo que tienen que lidiar con alguna manifestación de este sexto jinete del apocalípsis, la paciencia se convierte en un músculo que hay que ejercitar y ejercitar. Y cuando piensas que ya terminaste la rutina del día, vuelves a empezar forzado por las circunstancias…

Ya les he dedicado una entrada a esos seres que se brincan varios escalones hacia abajo en el árbol evloutivo y se convierten en mandriles para sorpresa y asombro de Darwin, con ellos tiene uno la oportunidad de practicar y practicar y… Bueno, me entiendes…

En uno de esos momentos en donde estaba entrando en la “zona” (dicése de ese momento a lo película de deportes en donde el público del estadio es bloqueado y se hace el tiro perfecto/anotación/gol, etc.), al voltear de repente, en el carril de al lado me encontré a una deidad que como mexicanos tenemos olvidada por muy distintas razones: Quetzalcóatl (música prehispánica de fondo, por favor).

“¿WTF, Momo? Deja de estar desayunando hongos que recogiste en el parque…”, seguramente estarás pensando. Pero no, en una Escape de color chicle Motita morado, un dibujo de Quetzalcóatl que abarcaba prácticamente la mitad de dicho vehículo.

¿Estarán tomando el relevo una vez que el Papa ha dejado tierras aztecas?

Crap!

Perdón por el título de esta entrada, pero es lo que me hace decir al terminar de leer este artículo publicado en el periódico mexicano El Universal.

En el artículo antes mencionado se incluye la siguiente tabla:

Una vez leídos los datos de la tabla, sólo me resta hacer el siguiente análisis:

  • Los mexicanos estamos en el hoyo. Las contradicciones de dos datos, el del 57.5 que le tiene  miedo a los científicos y el del 77.6 que dice que debería trabajar más gente en la investigación, son curiosas por no decir peligrosas. Saquen ustedes sus propias conclusiones.
  • El 50% que indica que el desarrollo tecnológico hace vivir de alguna manera más “artificial y deshumanizada” ha de exigir que la curen con yerbas y que le hagan limpias en vez de acudir a un hospital. Esperen un momento…
  • El dato más asombroso es del 83.6% que creen que los mexicanos creemos más en la fe que en la ciencia. No están del poco errados. Confiamos más en la homeopatía que en la medicina alópata, confiamos más en un chamán o en un brujo que en cualquier otra cosa que tenga un fundamento y preferimos guiarnos por anécdotas que en un proceso con regulaciones específicas y comprobables. Por eso tienen tanto éxito los anuncios de la televisión que prometen resultados “milagrosos” (lo que quiera que ésto signifique) en diferentes áreas, no importando que éstas sean hasta contradictorias.
  • De los OVNIs y la clonación de animales, mejor ni hablamos…

Los conmino a tomar una decisión y dejar de poner su vida en manos de charlatanes: hagan un análisis antes de decidir. Les convendrá a ustedes y a su familia.

Un saludo.

Honor a quen honor merece: @sandygallia nos refirió la nota.

iPad 2.0

Ya se está empezando a correr la bola de nieve de los rumores de la nueva generación del iPad: que si tiene cámara, que si va a hacer ésto o aquello, blah, blah, blah…

Para acallar un poco los rumores (estoy asumiendo que fue por eso), los señores de Joy of  Tech le dedican su tira de hoy:

¿Cuál creen que se quede al final?

#ReduxNet

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