Millennial

– ¡Yikes! ¿Y, ahora?

– Sí, el momento ha llegado…

– Uf, pensé que ese tren ya había partido…

-No necesariamente. Me explico:

Últimamente, como parte de la vida diaria, he tenido la oportunidad de convivir con la llamada generación Millennial. Wikipedia la define a esa generación como sigue:

“La generación Y, también conocida como generación del milenio o milénica1​2​3​ —del inglés millennial generation—, es la cohorte demográfica que sigue a la generación X y precede a la generación Z. No hay precisión o consenso respecto a las fechas de inicio y fin de esta generación; los demógrafos e investigadores suelen utilizar los primeros años de la década de 1980 como años de inicio del nacimiento y de mediados de la década de 1990 a principios de la de 2000 como años de finalización del nacimiento.”

Mucho se ha dicho al respecto de esa generación y de hecho hay muchas generalizaciones, pero dentro de las cosas que he visto son las siguientes (usted amable lector asígnele un valor a cada uno de los puntos desde su muy particular punto de vista, trataré de citarlas sin juicio):

  • ¿Horario?
    • ¿Qué es eso?: Hay una marcada tendencia a no interesarse por un horario, más precisamente con una hora de llegada, rompiendo el paradigma de la jornada laboral.
    • En los casos buenos, compensan con productividad (rompiendo a su vez el paradigma de las horas nalga), en los casos malos hay que estar al pendiente de sus más mínimos movimientos.
  • Dispersión
    • ¿Por dónde empezar? Haciendo la broma del lado, al tener acceso a un mundo prácticamente infinito de información, la atención existe en pequeñas iteraciones y cortos periodos.
    • En algunos casos se debe considerar una atención especial para  lo que se está haciendo, por lo que el ambiente se vuelve un poco una entropía controlada.
  • Derecho
    • Del inglés entitlement, creo que es lo más difícil que se tiene para esta generación, el creerse con el derecho de merecerse el mundo sin haber hecho nada a cambio.
    • La meritrocacia ha muerto, dénle la bienvenida a lo quiero y lo quiero ya, lo tomo y punto, porque me lo merezco… ¡Yísus!
  • Responsabilidad
    • He visto ambos lados de la moneda: gente totalmente comprometida con lo que está haciendo y otra sólo llenando tiempo…
  • Movilidad
    • Probablemente sea la zona de la ciudad en donde vivo, pero pareciera que el automóvil no tiene el mismo interés para ellos. Existen una variedad de medios de transporte a la mano, que este arcaico medio ya no es socorrido.

– En fin, creo que el salto generacional me está alcanzando…

– Sí, ya estás viejito.

Anuncios

15 días

-Bueno menos, un mes…

-¿Ya vas a empezar?

-Oh, ¡que genio!

-Genio el que te cargas últimamente.

-¿En serio? No me había dado cuenta.

-Y a todo esto, ¿un mes para qué?

-Pues para las elecciones más extrañas y estresantes de toda mi existencia.

-Pero has tratado de mantenerte al margen, ¿cierto?

-Si, pero aún así es increíble el comportamiento de unos y otros, y el fanatismo que ha rondado desde el inicio. Muy parejo el asunto.

-Complicado.

-Por ello hay que razonar bien el voto.

-Tú si sabes.

Tengo náuseas…

– ¿Te sientes bien?

– Si, sólo es un pequeño malestar causado por las campañas…

– Ah, entonces es algo pasajero.

– Eso espero, y que no se extienda por seis años…

Las pre…

..campañas

– ¿Seguro que te quieres meter en este tema?

– ¿Por?

– Es medio escabroso el tema, ¿no?

– Sí, pero es importante…

– OK, veamos…

– Resulta que, la política y los partidos están tan homogeneizados que ya no se sabe quién es qué o de qué lado masca la iguana… La derecha se alía con la izquierda, la izquierda con la extrema derecha, el centro se parte y se va para cualquier lado… Y los votantes, de tanto movimiento, nos vamos a quedar turulatos.

Lo que es importante, y aquí va el consejo obvio, es que lean, después lean y vuelvan a leer. Desháganse de toda la paja y saquen su propia conclusión. No les diré por quién votar, ya que yo mismo me encuentro en ese proceso de descubrir la mítica aguja en el pajar, pero háganlo racionalmente.

Ustedes y yo mismo con esa decisión estamos manejando el futuro de este país.

Así, sin más ni menos…

 

Y sin embargo…

Se mueve.

Sí, he dejado un poco del lado estos apuntes debido a un sinfín de cuestiones.

Éstas han variado de lo sublime a lo horrible… La naturaleza humana dirán unos, la influencia del maligno, dirán otros; pero al final el ser humano es una caja de sorpresas: a veces un regalo, a veces de Pandora.

Lo que más me ha llamado la atención es, por un lado, la necesidad urgente de ayudar… No importando el quién ni el cuándo, lo importante siendo el qué y el dónde. Me han conmovido hasta estrujarme el corazón y la conciencia, dejándolos contritos y magullados pero contentos y levantados, la humanidad tiene todavía especímenes sublimes.

Por el otro lado, la podredumbre, el interés y la envidia… El oportunismo a ultranza, la mala leche y la ojetes más pura. Para esos personajes, me gusta pensar que alguien tiene un lugar especial para ellos y que en algún momento se enfrentarán con ellos mismos.

Pero, y a pesar de ello y ellos, este país se mueve y se seguirá moviendo.

A aquellos que ayudaron, así sin etiquetas, la gente impactada les estará infinitamente agradecida. Y también aquellos quienes tuvimos la fortuna de no ser impactados, igualmente les estamos agradecidos.

Espero, sin ser inocentón, que esto sirva para un despertar de conciencias.

De ateismo…

Hola,

Este tema es un poco álgido de tocar, me explico:

Sucede que al contrario de muchos de los mexicanos y seguramente muchos de los que se toman el tiempo para leer este blog, yo no nací en un hogar en donde se profesaba la religión católica.

Bueno, no en mi familia “nuclear”, porque en mi familia extendida ha habido y hay de todo un poco, desde católicos hasta algunas las variedades/variantes de religiones basadas en el protestantismo (mal llamado cristianismo en tiempos recientes, ya que también los católicos son cristianos, por creer en la figura de Cristo).

El caso es que en mi viaje hasta el día de hoy he practicado básicamente dos religiones, dentro de las protestantes, y en su momento satisficieron mi curiosidad en esos temas. Fue pasando el tiempo y las experiencias se fueron acumulando y he tendido más hacia el pensamiento analítico que a lo religioso, por lo que me alejé de esas prácticas.

Entonces, ¿soy un ateo?

En wikipedia, la definición de Ateísmo se pone como sigue:

El ateísmo es el rechazo a la creencia en la existencia de una o más deidadesEn sentido estricto, es la postura expresa en la que no existe ningún dios.​ En un sentido más amplio, es la ausencia de creencia en que exista alguna deidad.​ Se opone al teísmo,​ que en su forma más general es la creencia en la existencia de al menos una deidad.

En el sentido estricto de la definición, puedo afirmar categóricamente que sí lo soy.

(Pausa dramática para que se asimile esto último)

¿Y eso que significa? Pues básicamente que no le atribuyo las cosas que pasan en mi vida a un “ente superior”, sino que son las consecuencias de mis actos y de los actos de otras personas que interactúan en mi vida (porque digo, que cada quien tenga su parte de responsabilidad, ¿no?)

Dejando a un lado la ruta confesional, lo curioso, es que este tema, salió de la “reflexión” de una persona que produce vídeos para Youtube* y que de la nada relacionó al ateísmo con tener una preferencia política vinculada con la “izquierda” (término desgastado y un tanto cuanto vago en México), ya que si eres de “derecha” (igualmente un término desgastado por igual) debes ser católico.

Entonces según esta persona, yo tendría que ser de izquierda y votar por…

Cada vez entiendo menos a la gente, la política y la religión. ¿O la entiendo más?

¿Ustedes que opinan?

¡Viva nuestro estado laico!

*Nota: No cito a la persona como tal ni su vídeo, porque ella misma ha dicho en otros vídeos que no le interesa tener más hits.

 

Mi (no) relación con las indirectas…

Desde que tengo uso de razón, está comprobado que no tenemos ese don desde que salimos del vientre materno y hay algunos que son sendos viejotes y siguen en las mismas, no me he manejado con indirectas.

La razón es muy simple: la comunicación se da 1 a 1, de frente y sin tapujos. Sin estas características, es otra cosa, no es comunicación.

He aprendido que si uno es frontal y platica de lo que sea con una persona, puede tener en esa persona a alguien que sabe que conmigo no hay desvíos ni razones ocultas.

También he aprendido a reconocerlas y saber su contenido intrínseco. Desgraciadamente para el interlocutor fracasado, nunca doy acuse de recibo en estas circunstancias. El mismo trabajo cuesta decir las cosas como son, que disfrazarlas de algo más.

¡A veces hasta con menos palabras!

Ahorremos aliento, palabras y tiempo y digamos las cosas así; directo y ya.

Luego hablaremos de que cada historia tiene al menos dos versiones y que los mirones son de palo.

Ya lo dijo el buen Phil Collins: Both Sides of the Story.

¡Saludos!

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: